Imagen del frasco del biológico de la vacuna contra COVID19 de Pfizer-BioNTech

Vacunación al 100%

Esta semana recibí mi segunda dosis de la vacuna contra el SARS-CoV-2. La maravillosa tecnología del ARN mensajero o mRNA de Pfizer-BioNTech. Debo aceptar y agradecer que soy afortunado por poder recibir la vacuna y aunque la seguridad ante el virus no es total, la protección es suficiente para combatirla si llegara a contagiarme.

En México, al 26 de Agosto de 2021, los datos de vacunación revelados por el gobierno indican que apenas se lleva un 36.07% de personas con el esquema completo (es decir, que tienen todas las dosis requeridas por el tipo de vacuna aplicada)¹.

El proceso de vacunación ha sido un vaivén de aciertos y deficiencias. La operación ciertamente es una tarea que afortunadamente el mismo gobierno ha tomado como su responsabilidad, pero al mismo tiempo, ha significado que la ejecución de la estrategia forzozamente ha involucrado a varios sistemas e instituciones públicas y privadas, que en conjunto se enfrentan a una compleja dinámica sin precedentes en este país. Aunque la pandemia de Influenza AH1N1 es relativamente reciente (2009 – 2010), la gravedad y complejidad de la situación no se pueden comparar y para mala suerte, no hubo un aprendizaje que se replicara de manera efectiva para combatir al SARS-CoV-2, además de que no fue necesario vacunar a toda la población ya que su impacto en la población fue menor que con el COVID19.

Al inicio de la vacunación muchos médicos estaban aún enfermos por la enfermedad y no pudieron ser vacunados. Otros no alcanzaron las dosis respectivas ya sea por las ineficiencias de la operación o peor aún por las corrupciones del sistema administrativo.  Existen casos de lotes que se perdieron por errores de operación o inclusive se hablan de lotes que resultaron ser falsos. Y también hay casos de vacunaciones ilegales.

Lo más cierto es que hay bastantes personas que no quieren vacunarse, que temen aún que la vacuna sea demasiado experimental y que los efectos secundarios puedan ser letales al instante o que los estragos se presenten en el futuro. ¿Está fundamentado este miedo? En parte sí. Hay casos de personas que han fallecido al poco tiempo de que los síntomas de la reacción se agravaron súbitamente, también hay casos de reacciones demasiado fuertes. La respuesta inmune es muy variada y ciertamente como en todo tratamiento médico los riesgos se pueden presentar porque aunque todos somos más o menos iguales hay sutiles diferencias que pueden hacernos vulnerables ante esta substancia. Sin embargo, aunque las variantes del virus siguen aumentando, la respuesta del sistema inmunológico es más completa de lo que se creía y aún con la incertidumbre de no comprenderal 100% la tecnología detrás de cada tipo de vacuna, el hecho es que hay verdaderamente ciencia, teoría y evidencia que sustenta que la vacunación efectivamente reduce los casos de contagios y también el riesgo de muerte cuando uno cae enfermo por COVID19.

Existe otro tipo de personas que no creen en la vacunación. Son quienes no están alimentados necesariamente por el miedo a la vacuna y sus efectos sino que son personas que tienen un rechazo al «sistema», son quienes creen que la vacuna es un método de condicionamiento (como si el consumir videos en YouTube no fuera autocondicionamiento) y son estas personas las más activas en el esparcimiento de teorías conspiratorias detrás de las farmacéuticas y los gobiernos. Afortunadamente son más las personas que empiezan a ver que aquellos que se enferman de COVID19 y están vacunados sobreviven y esto los motiva a pasar por esos minutos de incomodidad ante la aguja.

Antes de que iniciara la vacunación en México discutía con mi hermana sobre la táctica de permitir que las farmacéuticas vendieran la vacuna en el país. Inclusive me encontré con economistas que apoyaban la idea motivados por la mano invisible medio atada por la ley para regular los precios de las vacunas. Pero en un país con tantas fallas sistémicas, tanta corrupción, tanto chantaje y nepotismo así como despotismo, hubiera sido un terrible error, además de que justamente hubiera permitido que solo un grupo muy pequeño de personas pudiera acceder a la vacuna, haciendo que la inmunidad de rebaño se aletargara provocando más oleadas de infección, más personal médico enfermo y menos camas disponibles en los hospitales y por ende más gente contagiada en su casa. Haber permitido que la vacuna estuviera disponible para la compra solo hubiera incrementado la disparidad social, porque aunque $500.00 pesos mexicanos puedan ser pagados por muchos, son millones más los que no pueden pagarlos y esas personas son tan vulnerables como los que sí pueden pagar y tienen el mismo derecho a la salud.

Me alegro que el gobierno actual haya tomado la responsabilidad de la vacunación y pese a que las fallas y la lentitud de la vacunación no se pueden omitir y aunque hay mucha gente que se reusa a ser vacunado, al final, importa que muchos que sí lo quieren y lo necesitan puedan acceder a ella.

Muchas de las posturas provacunación, antivacunación y de quienes no saben qué pensar y decidir están alimentadas fuertemente por los medios de comunicación y el contenido de las redes sociales. A diferencia de los primeros meses del 2020 cuando la epidemia empezaba a dar noticias más allá de Wuhan, hoy la información que se encuentra en Internet es muy basta y es tan correcta como incorrecta Aunque salga nueva evidencia de los beneficios de la vacunación, a menos que los gobiernos tomen acciones concretas para regularla, difícilmente se llegará a un 100% de cobertura en toda la población y la inmunidad de rebaño quedará a responsabilidad del virus con sus mutaciones menos letales. A la fecha no está claro si es buena idea vacunar a los niños y para los que tenemos pequeños cercanos o en casa, aún no hay evidencia que indique que vale la pena someter a los menores a la inyección.

Las fallas de los sistemas y las instituciones se hacen evidentes una y otra vez. Desafortunadamente, hay una verdadera desconexión entre los profesionales altamente capacitados y las instituciones, inclusive hay una fuerte indiferencia de estos profesionales para participar en conjunto con el gobierno para mejorar de manera orgánica muchos de los procesos y mecanismos que harían la vacunación más efectiva y tristemente como siempre el gobierno parece estar cerrado de oídos y ojos ante las propuestas.

Screenshot de un error en la página de mivacuna.salud.gob.mx
Screenshot de un error en la página de mivacuna.salud.gob.mx

Ya que el Internet ha sido la clave en el desarrollo del combate a la pandemia, se ve una y otra vez que la operación de los sistemas del gobierno federal está en malas manos. Cuando el sitio de registro de las vacunas fue presentado, a las pocas horas sufrió varias caídas porque evidentemente alguien había configurado y diseñado mal el sitio web. Hoy los sitios del gobierno para tratar la información de la vacunación son múltiples, tienen fallas básicas de configuración de seguridad y un largo etcétera de mejoras necesarias. Es obvio que no hay una persona que entienda cómo los mexicanos usan el Internet y es más claro que la estrategia del gobierno en cuestión de comunicación digital está más que perdida. Por eso, las personas dependen tanto de los sitios de medios de comunicación, porque confían en su profesionalismo para investigar, para hablar directamente con los responsables de los sistemas y comunicar a la audiencia cómo resolver problemas, cómo registrarse, cómo obtener un certificado, etcétera. Pero muchos de los procesos críticos de los que poco se habla siguen en un eterno coma. Espero que mejore esta situación en las décadas por venir.

Por ahora no queda mas que seguir animando a más personas a que se vacunen y esperar lo mejor para que la pandemia al fin termine y se reestablezcan nuestras vidas, si no como hace dos años, al menos diferente y mejor.

Este fin de semana un amigo de la adolescencia falleció por la infección de COVID19, siempre recuerdo sus palabras y hoy más que nunca, agradezco haberlo conocido y que hoy pueda apreciar los momentos que pasamos juntos. Espero que se encuentre en paz y aunque me entristece que gente buena se nos vaya hoy, sé que todos tenemos el mismo destino.

Gracias Victor.

Fuentes

¹Datos tomados de Serendipia Data (link).


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